LA EMPRESA COMO ORGANIZACION
Si
examinamos las distintas tareas que se realizan en una empresa y las diferenciamos
según la responsabilidad que conllevan, se verá que están estructuradas en tres
grados o niveles: el directivo, el ejecutivo y el operativo.
- En el Nivel Directivo: se adoptan decisiones que afectan a toda la empresa y tienen trascendencia a largo plazo.
- En el nivel ejecutivo o intermedio: se integran los distintos jefes o mandos intermedios. En él se toman decisiones de tipo técnico, relativas al cumplimiento de los planes y programas diseñados para alcanzar los fines generales.
- En el nivel operativo: también se abordan cuestiones (normalmente más sencillas) relacionadas con el desarrollo de sus tareas específicas
LA ORGANIZACIÓN EMPRESARIAL.
Cuando
hablemos de empresa tenemos que hablar necesariamente de organización
empresarial, que gira en torno a una estructura que le permite cumplir sus
objetivos.
La
empresa es una organización, entendiendo por tal un conjunto de elementos y
personas que necesitan ordenarse para conseguir unos objetivos. Cualquier organización
necesita dotarse de una estructura que le permita funcionar; es fácil verlo en
cualquiera de las organizaciones de las que formamos parte. La empresa tiene
esta misma necesidad que cubrir, pues tiene que alcanzar los fines que se ha
propuesto.
Es
esencial no olvidar que la empresa es un sistema abierto y por lo tanto se deja
influir por el mundo, que cambia de forma rápida. Existen nuevos productos,
nuevos procesos y nuevos mercados a los que la estructura de la empresa tiene
que dar respuesta.
LA ORGANIZACIÓN Y SU
ENTORNO
Durante
el siglo xx han sido numerosos los estudios que se han realizado acerca de la
forma de organización de la empresa. Estas investigaciones han afectado tanto a
la vertiente ordenadora del trabajo o como a la organización de las formas de
producción.
Un
rápido repaso por la historia nos sitúa en una gran etapa en la que ha
predominado casi absolutamente el trabajo artesanal. Nos referimos a las formas
de organización propias de la Antigüedad y la Edad Media, etapas en las que la
producción era destinada a satisfacer las necesidades básicas de las
poblaciones.
Cualquier
organización, hemos de tener clara la siguiente premisa:
La
estructura de la empresa tiene que servir para poder lograr los objetivos
reales que se haya marcado. Para ello, los organizadores tienen que tener
presente:
·
¿Qué hay que hacer?, es decir, ¿qué funciones son
esenciales?
·
¿Cómo hay que hacerlo?
·
¿Quién tiene que hacer cada cosa?
- ¿Qué hay que hacer? Nos remite a las funciones que, presentes en la empresa, son esenciales para su correcto funcionamiento. Las funciones pueden organizarse de maneras muy diversas en la empresa.
- ¿Cómo hay que hacerlo? Nos remite a los procesos. En este sentido, no podemos olvidarnos de mencionar la teoría clásica sobre la división del trabajo, que, ligada a la especialización, permite a unos trabajadores dedicarse por entero a una tarea.
- ¿Quién tiene que hacer cada cosa? Nos envía a las personas que, formando parte de la organización, intervienen directamente en el funcionamiento de la misma.
CLASIFICACIÓN DE LAS ORGANIZACIONES
La estructura organizativa de la empresa ha evolucionado a lo largo de la historia. Mintzberg ha realizado una clasificación exhaustiva acerca de los tipos de los sistemas de organización de la empresa, que va desde la estructura organizativa simple, propia de empresas con escaso nivel de especialización, hasta la estructura organizativa adocrática, propia de empresas que trabajan con unidades altamente especializadas.
podemos concluir que las nuevas formas de organización
permiten estructuras en malla, por lo tanto
para la configuración de la propia estructura de la empresa como para su
relación con otras, gracias a nuevos sistemas de información y a potentes
equipos tecnológicos que permiten un trabajo conjunto como pitar de su éxito y
desarrollo